sábado, 29 de enero de 2011

Los dulces desaparecen demasiado rápido






¿Por qué nos los comemos?
Se merecen una vida mucho más larga que minutos. Deberían vivir años acomodados detrás de los escaparates de las pastelerías. Es más, deberían ser inmortales. A veces mirarlos puede llegar a resultar más placentero que comerlos...

1 comentario:

  1. Te aseguro que verlos no es tan placentero como comerlos pero a veces si es verdad que algunos parecen deliciosos a la vista y a la hora de probarlos puff! te decepcionan. Pero aún así prefiero saborearlo!! ñam ñam! :) deliciosas fotos!

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